En este proyecto, del Colegio San Calixto en La Paz, Bolivia, padres e hijos fortalecen su vínculo afectivo y desarrollo psicomotor mediante juegos y movimientos compartidos. Inspirado en la espiritualidad ignaciana, se busca que cada movimiento sea expresión de gratitud y amor en familia. El objetivo es afianzar la unión familiar y la seguridad emocional con dinámicas lúdicas y corporales, atención personalizada y un humanismo renovador.