Reflexiona sobre educar desde la compasión, tomando como fundamentos los evangelios y la pedagogía ignaciana. Destaca la compasión como un eje fundamental en la educación para la paz y la excelencia humana. Busca profundizar en cómo formar estudiantes y profesores conscientes, competentes, compasivos y comprometidos, siguiendo el llamado de prepararnos para vivir en paz y para los demás.