Esta publicación reúne una selección de escritos del autor con reflexiones inspiradas en claves ignacianas, dirigidas a los jóvenes y a sus educadores. Enfatiza que la misión de la educación jesuita con los chicos es sembrar esperanza para que sepan liderar sus vidas, encontrar lo que quieren ser e incidir positivamente en la sociedad. Insta a poner a los jóvenes como protagonistas de su propio proceso educativo, escuchándolos y guiándolos en su crecimiento.