En este estudio, se da respuesta a la principal novedad que Ignacio de Loyola aportó con los Ejercicios espirituales en el campo de la espiritualidad y de la cultura occidental del siglo xvi. A las líneas de investigación anteriores, que abrieron un rico panorama sobre la originalidad, la ruptura y la continuidad con la antigua espiritualidad, hemos querido incorporar un análisis más detallado sobre dicha novedad; esto es, el proceso espiritual como reforma interior y tres ámbitos subyacentes: la verticalidad de Dios, siempre mayor, mediante el inicio («Principio y fundamento») y el final («Contemplación para alcanzar amor») de los Ejercicios; el ejercicio de la libertad en cuatro momentos o semanas; y, finalmente, la experiencia de la criatura atraída en amor.