Descripción
La pandemia nos ha mostrado nuestra fragilidad y la del sistema, y nos ha ofrecido, no sin sufrimiento, una gran lección de humildad: un pequeño virus de menos de una micra nos ha recordado que somos vulnerables. Sabemos que este virus pasará, pero vendrán otros males quizá más difíciles de superar: el cambio climático, la crisis nuclear, las amenazas cibernéticas, las nuevas pandemias… También hemos aprendido que en un mundo tan hiperconectado los males globales no se pueden afrontar con recetas locales. Hay que encararlos entre todas y todos con visión global y con mucha anticipación. Por ello, necesitamos a una nueva generación de jóvenes conscientes de esta nueva realidad, capaces de identificar los retos y de actuar conjuntamente sobre ellos. Una generación que entienda que nadie puede más que todas y todos juntos. Esa generación está ahora en nuestros colegios, en nuestras aulas. ¿Qué educación necesita y merece para habitar una nueva realidad?