Descripción
Ignacio de Loyola es un hombre activo, batallador, frágil y fuerte al mismo tiempo, tenaz; con un carácter arrullador, capaz de movilizar a otros; atento a su mundo, práctico,
conocedor de las personas y buscador infatigable de Dios. Es un peregrino que nunca
está solo. Un hombre que, en su incansable actividad, no deja de estar sostenido por la
presencia de un Dios que llena su horizonte.
La vida de Ignacio sigue invitando hoy a pensar en la propia vida: sus búsquedas nos
hablan de iconos y de ídolos, de los proyectos en los que uno encuentra sentido y de las
huellas que quiere dejar; de la fe que se tiene y en la que se crece; de los nombres que
atraviesan nuestra historia; de las flaquezas y las fortalezas, del amor eficaz y del amor
gratuito.