Descripción
La imagen de nuestro planeta desde el espacio
evoca un profundo sentimiento de reverencia y
respeto. Similares emociones sentimos al observar el nacimiento de unos gatitos o al mirar un nido de hormigas llevando alimento por su pequeño montículo. Se da una profunda experiencia contemplativa que surge de la tierra. Sin embargo, la crisis ecológica amenaza el planeta, clara indicación de la
alineación que sufre la humanidad con respecto a la tierra. Muchos se sienten igualmente paralizados por la gravedad del problema. Los Ejercicios Espirituales
formulados en otros tiempos de crisis por San Ignacio pueden promover nuestra experiencia
contemplativa de la Creación mientras se dirigen a las causas subyacentes de la crisis ecológica y, de esta manera, permitir a los humanos actuar con plena esperanza y de forma curativa.