Este artículo sistematiza la Campaña por el Derecho al Aprendizaje de Fe y Alegría, una experiencia educativa y de incidencia que busca promover la democracia participativa y el protagonismo juvenil en un contexto de crisis global, desafección ciudadana y pérdida de confianza en la democracia. La iniciativa aborda la profundización de las brechas educativas y la urgencia de una formación política y ciudadana crítica, afectiva, ética y colectiva. La campaña implementó Comunidades por el Derecho al Aprendizaje (CDA) en 13 países, involucrando a más de 4.300 jóvenes, educadores y familias. Mediante una metodología de diálogo y reflexión crítica inspirada en los “Círculos de Cultura” de Paulo Freire, las CDA se concibieron como espacios micropolíticos donde se construye “lo común” y se empodera a las y los jóvenes como “titulares de derechos”. Este proceso culminó con la co-creación y entrega del “Manifiesto por el Derecho al Aprendizaje” a autoridades educativas, articulando las demandas juveniles por una educación significativa, inclusiva y transformadora