Reflexionar sobre las raíces implica memoria agradecida y acto de compromiso renovado, reconociendo desafíos presentes y heredando la tradición jesuítica y educativa, desde San Ignacio de Loyola. Se sostiene la inculturación como base sólida de identidad, que implica encarnar el Evangelio en contextos culturales específicos. lo que implica diálogo creativo con cada tiempo y lugar, enseñando desde la realidad social concreta para promover una formación integral con ética, servicio y compromiso social. La Universidad del Salvador mantiene su vocación humanista y jesuita, promoviendo la cultura del encuentro y la inculturación del Evangelio para comunicar sentido, verdad y amor.