Este enfoque de interculturalidad en las universidades, ajenas a la homogeneización y en favor de la pluriversalidad, es coherente con la misión ignaciana de promover la humanidad solidaria, integral y liberadora. Contribuye a que la identidad de las instituciones jesuitas en México se fortalezca como espacios de diálogo, justicia y servicio en un contexto multicultural y en constante transformación.