Este texto analiza cómo la educación superior ha experimentado profundos cambios en el contexto cultural y tecnológico a lo largo de la historia. Destaca el papel de la universidad, desde sus orígenes vinculados a la Iglesia hasta su transformación en centros de investigación e innovación, demostrando cómo las nuevas tecnologías y la globalización han impactado la docencia y la producción de conocimiento.