El teólogo y filósofo Francesc Torralba i Roselló desarrolló el tema a partir de la obra «Gravissimum Educationis», resaltando que la educación es un derecho universal y sagrado, y que cada ser humano tiene una misión o vocación innata que el educador debe descubrir y potenciar. La tarea del maestro es facilitar que el alumno libere su potencial y viva en armonía con su propósito, superando obstáculos internos y externos para lograr su realización personal y contribución al mundo.