Por María Valentina Delgado Ríos y Daniel Esteban Torres Oviedo. Este artículo propone una reflexión sobre la trascendencia del servicio en la formación ignaciana en América Latina, a partir de la experiencia del VIA (Voluntariado Ignaciano AUSJAL), una iniciativa que articula universidades jesuitas de la región y ofrece a los estudiantes la posibilidad de vivir procesos de intercambio, encuentro intercultural y crecimiento espiritual. A través del servicio en comunidades diversas, los voluntarios no solo se conectan con realidades desafiantes, sino que también descubren su vocación de ciudadanía global, su pertenencia a un cuerpo apostólico internacional y su papel como agentes de transformación desde la espiritualidad ignaciana.