Toda persona humana que desee progresar en la vida está invitada a tomar decisiones no sólo pensadas adecuadamente, sino discernidas con diligencia. Para tomar decisiones discernidas, hay que considerar los movimientos interiores y las orientaciones de los pensamientos. Las reglas de discernimiento que nos propone san Ignacio de Loyola en los Ejercicios espirituales son compatibles con la era digital de hoy, de tal manera que estas reglas pueden ayudar a reconocer las afecciones desordenadas y ayudamos a reformar la vida en concordancia con la voluntad de Dios. La Pedagogía del discernimiento es necesaria para alcanzar la plenitud en la vida.