Descripción
Cuando en la Compañía y en la Iglesia hablamos de la preocupación por la ecología de modo general, en realidad estamos queriendo abarcar tres aspectos inseparables. El primero de ellos es el cuidado de la naturaleza. El segundo de los aspectos es la defensa de los más vulnerables. El tercer aspecto que abarca nuestro compromiso
con la ecología se refiere a un nuevo estilo
de vida. El reto es civilizatorio, pues necesitamos dar a luz un modo nuevo de ser humanos, como individuos y como sociedades.