Descripción
De Moisés a Jesús hay un largo camino que no podemos dejar de recorrer si es que queremos realizar un discernimiento sincero de qué es lo que nos pide hoy Dios a nosotros frente a la realidad humillante de los pobres de
este mundo globalizado. Detrás de tantos rostros mancillados hemos de ver siempre la
presencia exigente de Dios. Sin esta perspectiva nuestras opciones pueden ser quizás sociológicas, pero les faltaría el cimiento de la fe en el Dios que ve, escucha y conoce lossufrimientos de su pueblo.