Descripción
La Posmodernidad, en un primer momento, se revela como desencanto frente a la Modernidad, que presentaba el mito del progreso a partir de la razón.Indudablemente este nuevo modo de ser abrió muchas posibilidades para el progreso de la humanidad y para el desarrollo de las personas: hoy somos más conscientes de la dignidad de la persona humana y de los derechos en que esta humanidad se concreta.Delante de tal fenómeno sociocultural surgen diferentes reacciones. Muchos, de manera acrítica, introyectan este modo de situarse en la vida. Algunos, desisten delante de la erosión de sentido, de las tradiciones, de las crisis y cambios rápidos, asumen una postura fundamentalista. Otros procuran entender el fenómeno, considerar los avances y la fuerza de la Modernidad para superar las dificultades y negatividades. La experiencia de los Ejercicios Espirituales nos coloca en la tercera tendencia: ni acomodación al “espíritu del mundo” (Posmodernidad), ni regreso nostálgico al pasado (fundamentalismo), sino comprensión de la realidad, para creativamente, dar respuestas en la radicalidad exigida por el evangelio.