Descripción
Después del Vaticano II la progresiva incorporación de la justicia en el servicio de la fe de la Compañía ha cambiado la forma de la fe en la que se ha incorporado la justicia. A medida que nuestra implicación en el mundo se desarrolló desde la CG 31 a la CG 35, sobre todo a través del compromiso con la justicia, nuestra propia conciencia de fe o conciencia religiosa adoptó una nueva forma, que el filósofo francés Paul Ricoeur presumiblemente denominaría “segunda naïveté (ingenuidad)”.
En la primera naïveté, la fe religiosa no necesitaba ser consciente de sí misma. Era sencillamente parte de la vida. El camino hacia la segunda naïveté comenzó con la CG 31 en 1965 y 1966. Implementando el espíritu de renovación del Vaticano II, la CG 31 dio un enfoque nuevo, más sistemáticamente intelectual a la misión. En 1995, la CG 34 amplió el significado de la justicia del reino con el fin de incluir dimensiones sociales, culturales y religiosas (interreligiosas). En su intento de integrar la justicia en la fe hizo también algo novedoso: se fijó en la experiencia interior de misión de la Compañía. En 2008, la CG 35 desarrolló aún más el tema de la conciencia de nuestra propia experiencia religiosa de misión. la CG 35 dio un paso más en la apropiación por parte de la Compañía de su identidad como agente de la misión y sujeto de experiencia religiosa a medida que actúa en la misión con Cristo y en Cristo.